Carta a Nicolás Maduro:

¡Usted no sabe qué es realmente el fascismo!
Mi nombre es Martina Mussolini y mi
abuelo Vittorio era el hijo de Benito
Mussolini, fundador del fascismo, término que últimamente usted nombra
constantemente. He entendido perfectamente, por su manera de comportarse, que no sabe muy bien qué es realmente el
fascismo, pero tampoco sabe qué es el comunismo; su oratoria
populista sin raíz política, solo oportunista y deseosa de poder, ha llevado a Venezuela en el caos
total.
Le escribo desde Italia, donde resido
desde hace más de veinte años, pero sobre todo le escribo como venezolana por
adopción ya que aunque yo no haya nacido en Venezuela sino en Forlì
(ndt:Italia), he tenido la suerte de transcurrir mi adolescencia en ese
maravilloso país y en este momento tan difícil mi corazón y mis sentimientos
son hacia mis hermanos venezolanos. He tenido que dejar el País porqué allí no
había futuro y siento mucho tener que repetirle a mis hijos que no los voy a
llevar a conocer los lugares de mi juventud ya que es una Nación demasiado
peligrosa, donde ya no hay respeto por la vida y los que deberían garantizar la justicia muy a menudo son los primeros
que la traicionan.
El estadista que
ha sido mi bisabuelo, Benito Mussolini,
ha luchado, amado y sufrido por su pueblo y en el momento de su muerte, cuando
fue colgado por los pies en Piazzale Loreto, no salió ni una moneda de sus
bolsillos! Usted indica como fascistas, impropiamente, a los estudiantes y
ciudadanos que manifiestan pacíficamente por una Venezuela libre, segura y con
un futuro.
Señor Presidente, aunque usted aplique una política de represión dictatorial que cada vez
más le vuelve coautor de crímenes, qué es el fascismo? Quitando
la única trágica mancha de las leyes raciales, el fascismo realizó una Italia
en cada rincón, creó una identidad nacional, dio escuelas y cultura, construyó
fábricas y ciudades, aún con los pocos recursos naturales de Italia, unió a un
pueblo. Cruzó el Mediterráneo llevando nuestra civilización y nuestra cultura
en Libia, Eritrea y Somalia, construyó también en esos países carreteras y
escuelas, contrariamente a las políticas coloniales de los otros países que se
limitaron esencialmente a explotar. Se entendió que una guerra habría sido
dañina y cuando se les pidió ayuda a las naciones democráticas como Francia e
Inglaterra, con su negativa, nos lanzaron en los brazos de los alemanes,
tuvimos que aceptar para defendernos; escuche los discursos de mi bisabuelo que
nombraba a menudo a los alemanes y lo hacía con desprecio.. “gente
que ignoraba la escritura…en una época en la que Roma tenía a Cesar, Virgilio y
Augusto”.
Señor
Presidente, dígame ¿qué es el
fascismo que usted nombra en cada discurso? El fascismo es un movimiento
político revolucionario que se propone la superación del Estado
liberal-democrático y del Estado comunista con una “tercera vía”, indicando en
esta la construcción de un estado ético-jerárquico fundado en la alternativa corporativa
que, eliminando sea la explotación capitalista que la lucha de clases, para
crear una Nación y, así, un Pueblo consciente de su propia misión.
Nació en 1919 alrededor de la figura de Benito Mussolini y derivó de lo que quedaba de la “izquierda interventista” después de
las batallas de la Gran Guerra, se impuso en Italia mediante el escuadrismo que
aniquiló el poder del partido socialista y gracias a un acto insurreccional, la
marcha sobre Roma, 27-31 octubre 1922, permitió a su fundador ser designado
Primer Ministro. El fascismo, una vez al poder, tuvo que renunciar a su aspiración
republicana y revolucionaria construyendo un “régimen dualístico” donde las
prerrogativas monárquicas convivieron por largo tiempo con
las instituciones del fascismo de inspiración proletaria.
Después de la caída de Mussolini (25 de Julio de 1943) y la
consiguiente rendición sin condiciones del Reyno de Italia, el
fascismo regresó al poder por corto tiempo durante el breve período de la
República Social Italiana donde pudo volver a adquirir su enfoque republicano y
dar comienzo a esa revolución social que desde siempre estaba entre sus mitos
fundadores.
Señor Presidente, bien o mal, esta gente ha dejado una marca en
la historia, páginas de gloria que citamos con orgullo y páginas de lágrimas
que con fiereza del uno y del otro frente evocamos para no olvidar.
Señor Presidente, sabe usted que sobre el fascismo y de su
actuación se habla todavía hoy y justamente en la Comunidad Europea, mediante
insignes economistas por el progreso y el desarrollo que este tipo de
movimiento puede generar? Si se aplicaran los principios fundamentales del
manifiesto de Verona, Europa estaría fuera de la crisis económica; si solo
pensamos que el economista ingles M. Shanks, director de la Comisión Europea,
que en su libro “What is wrong with the modern
world?” traducido: “Que hay de
equivocado en el mundo moderno?” indica justamente el Estado Corporativo de Mussolini, frente a la persistente crisis del
liberismo y del marxismo , como único modelo para salir de las contraposiciones
vigentes en la Democracia Parlamentaria, concluyendo con: “no hay alternativa, o el Estado
Corporativo o el colapso del Estado”, esto hace reflexionar
profundamente ya que lo afirma un economista de fama mundial en un contexto
actual de crisis global!.
Déjeme decir que, a esos estudiantes que usted persigue
injustamente, a esas mamás, a esas mujeres, a esos comerciantes, a esos
trabajadores, a todo ese
maravilloso pueblo que exprime libremente su sentimiento de vivir, como
pueblo unido y compacto venezolano, no interesan las ideologías de derecha,
izquierda o centro ¡Tienen hambre!
Están cansados de hacer colas interminables por un pedazo de pan, desean
poderse curar en su país donde no hay medicinas, están aterrados por una
criminalidad en continuo aumento y que no se ve obstaculizada por las fuerzas
del orden. La mayoría de ellos no logra entender su propia condición de extrema
pobreza aún viviendo en un país con enormes potencialidades económicas e
ilimitados recursos naturales, cosa que Italia no tenía ni tiene.
Las masas oceánicas que invaden las calles venezolanas son
solamente venezolanos llevados a la exasperación por un régimen no democrático,
corrupto, que fomenta un odio social sin precedentes y que no respeta los
derechos humanos; es un crimen, repito es un crimen seguir la guía de un país
sin ninguna dirección solo por la codicia del poder.
Doy gracias a Dios cuando escucho a los opositores llamar “hermanos” a los chavistas, cuando veo
niños entregar flores a los policías alineados frente a ellos y los muchos
mensajes de solidaridad de la gente común de todo el mundo. Es en este momento
que me pregunto dónde está la Comunidad Internacional para intervenir, para
aliviar los sufrimientos de un pueblo, adonde están las Organizaciones
Internacionales que garantizan la paz, el progreso, adonde están?! El que se cansa, pierde. No me cansaré nunca
de dar mi apoyo por una Venezuela libre, unida y en paz.
Martina Mussolini
Cédula de identidad venezolana nro. 81.436.585
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