domingo, 14 de junio de 2015

OPINIÓN: ¿Mártir o víctima del hampa desbordada?

OPINIÓN:

¿Mártir o víctima del hampa desbordada?
Salomon Benshimol R
Leyendo la columna Y QUE del diario LA VOZ y de la autoría del colega y amigo Salomón Benshimol no pudimos hacer otra cosa que ¡Caer en la provocación! de transcribir dicha columna de opinión (con el permiso de su autor), ya que sus conceptos y apreciación de la actualidad, están ¡CLARÍSIMOS! y si por casualidad no lo creen, aquí tienen el escrito sin quitarle ¡Ni una coma o punto y aparte!
Jajajajaja
Al escuchar al presidente designado por el Consejo Nacional Electoral catalogar de mártir a un venezolano muerto en una forma agresiva y brutal, hecho que hemos lamentado de corazón por tratarse de un compatriota y joven luchador social, pero que no podemos compartir ese modo de pensar, ya que fue un hecho vil y un horrendo asesinato, tal como lo que ocurren en todo nuestro país en la actualidad.
Para sustentar lo dicho acudimos a buscar en el diccionario de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L. y encontramos estas tres definiciones de mártir:
1. Persona que ha muerto, especialmente padeciendo torturas o con gran sufrimiento, por defender una religión o simplemente por pertenecer a ella: los mártires cristianos, como santa Eulalia, san Lorenzo o santa Lucía, suelen representarse llevando una palma.
2. Persona que es criticada, marginada e incluso perseguida por sus ideas o creencias: muchos intelectuales y artistas fueron mártires de la sociedad de su tiempo.
3. Persona que padece sufrimientos o injusticias y que los lleva con resignación: es un mártir de su jefe.
Y realmente no encontramos que se le pueda catalogar de mártir al dirigente del PSUV asesinado. Tampoco dudamos del que el culpable, ya en poder de las autoridades, de tan bochornoso suceso sea el que lo haya hecho, pero sí dudamos y no creemos en lo que presuntamente declaró, y en donde trata de implicar a una serie de ciudadanos con el fin de mitigar su merecida condena por asesino, y la verdad que desde estas líneas queremos y exigimos que se haga justicia, pero que realmente sea justa y no de pacotilla y de embuste. Quizás sea este un buen momento para darle un voto de confianza a los que hoy se encargan de administrar la justicia para que puedan llegar a la gran verdad que encierra este crimen despiadado.
Sin embargo, los culpables, en principio, son las autoridades competentes que son en realidad los encargados de velar por nuestras vidas. Son ellos los responsables de ese y de todos los crímenes que se llevan a cabo, principalmente en nuestros barrios y en los lugares de las grandes ciudades que viven en pobreza crítica en Venezuela, ya que no están realizando su trabajo con la debida premura que este requiere y de hacer cumplir lo que garantiza nuestra Constitución Bolivariana, vigente, en cuanto al resguardo de la vida de los ciudadanos.
Ojala que las investigaciones que se están realizando lleguen a feliz término, ya que todo el país espera con ansias el ver castigado a esos criminales que con saña violan y matan a nuestro pueblo, ya que la falta de autoridad ha dejado las calles libre al hampa y por otro lado el hecho de no permitir el uso adecuado de las armas que requiere las policías para poder enfrentarlo. Hoy más que nunca necesitamos policías bien formados y equipados, en lo que se refiere a las artes policiales, no los hombres que usan uniforme de alguna institución militar del país, debemos recordarle al gobierno nacional que esos militares sí están preparados para defender nuestra fronteras e impedir cualquier violación a nuestro sagrado suelo, pero, de verdad, no para ser policías.
Ahora bien, quisiera hacer una pregunta a todos nuestros lectores: ¿El joven asesinado puede ser considerado como un mártir nacional o debe ser reconocido como un venezolano más asesinado grotescamente por esa hampa desbordada y armada que azota hoy a nuestra República Bolivariana de Venezuela? Creemos y así lo afirmamos que hay otros hechos de jóvenes que si son mártires, pero el gobierno no lo ve.

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