COLOMBIANOS
CUIDADO CON ESTE "SANTO"



No en balde el ex-Presidente Uribe
adversa y acusa de traidor al actual candidato del Comunismo, Juan Manuel
Santos, en la hermana Colombia ..
Les anexo, sin más comentarios, una carta pública del conocido periodista
francés Jacques Thomet, quien vivió
durante años en Colombia como representante de la poderosa cadena de noticias France-Presse y uno de los periodistas
investigador que mejor conoce la situación actual de la guerrilla y de la
política en Colombia.-
Es muy preocupante.
COLOMBIANOS
CUIDADO CON ESTE "SANTO".
Lo de Santos y las
narcoterroristas farc fue un teatro bien montado, como ministro de
defensa de Uribe se tiró "en caldo e'ñame" a todos los jefes
de la guerrilla que a futuro (hoy día) le resultarían incómodos. Montó sus "conversas
de paz" en cuba y avaladas por Venezuela, solo que sus
actuaciones y ciertos datos lo desvelaron como ¡otro procastrista más!
UNA
REALIDAD OCULTA POR INTERESES PERSONALES!!!
Por haber
vivido durante cinco años en Colombia (1999-2004) como director de la Agencia
France-Presse, y por haber seguido informando acerca de vuestro país a
través de mi blog y de mis libros de investigación, puedo decir
que estoy consternado por el deslizamiento gradual de vuestro pueblo hacia los
abismos del horror comunista en provecho de las FARC.
El arquitecto de este descenso a los infiernos, si no hay
una reacción popular que lo impida, no es otro que
Juan Manuel Santos.
Este presidente que ustedes eligieron en 2010 ha
tirado a la basura el legado de Álvaro Uribe y su política de seguridad
democrática, para sacar de un sombrero mágico, en agosto de 2012, el espejismo
de un acuerdo de paz con los terroristas de las FARC.
Su objetivo
no tiene nada que ver con la salvación de Colombia. Su objetivo es que le
concedan un día el premio Nobel de la Paz, el mismo que buscaba el ex
presidente Andrés Pastrana cuando le entregó el Caguán a las FARC como zona
desmilitarizada, de siniestra memoria, controlada únicamente por ellos, entre
1998 y 2002.
Esta no será
la paz de los valientes, como la que pactó Argelia con el general Charles De
Gaulle, será la paz de los
cementerios, tan llenos ya por las atrocidades de esa guerrilla criminal.
Si el plan de paz inventado por vuestro presidente llega a concretarse,
nadie dará nada por vuestras libertades, vuestros ingresos, y sobre todo por el lugar que Colombia está llamada a reivindicar en el
primer mundo por su dinamismo reconocido.
La negociación en curso está a punto de culminar. Si esa
espiral negativa se concreta ello llevará a la destrucción de vuestro país en
favor de un régimen comunista, como el de Cuba, donde viven desde hace un año
los enviados del poder al lado de los terroristas de las FARC.
Pero ustedes no son conscientes de eso.
Perdónenme por decirlo, pero me refiero a vuestra falta de reacción, para no
calificarla de anestesia colectiva.
¿Cómo podéis admitir que todos los comandantes de las FARC puedan no
sólo ser amnistiados, sino que puedan ser autorizados a aspirar a mandatos
electivos gracias a una nueva Constitución redactada por sus delegados?
Los más jóvenes de ustedes no tienen la excusa de la ignorancia pues
viven en la era de Google. Basta sólo con escribir FARC-secuestros,
FARC-militares, o FARC-atentados para darse cuenta de la orgía criminal que ha
provocado la muerte de más de 200.000 colombianos desde 1964.
Durante los gobiernos de Álvaro Uribe (2002-2010), los secuestros cayeron
de 3.200 al año a menos de 300, y los principales jefes de las FARC
fueron abatidos u obligados a huir a Venezuela y a permanecer en refugios garantizados
por el expresidente Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro.
En Cuba, las supuestas negociaciones de paz
entre los jefes terroristas y los delegados silenciosos del gobierno
languidecen desde hace un año para haceros creer que hay un intercambio correcto. ¡Pero no hay
ningún diálogo!
Pronto se os
pedirá que aceptéis como representantes, senadores, alcaldes y concejales, sin
haber sido elegidos, a los ex jefes guerrilleros ahora protegidos por la
negativa presidencial de extraditarlos a los EE.UU., donde ellos son buscados
como lo eran los hermanos jefes del cartel de Cali, quienes fueron extraditados
por Álvaro Uribe.
¡En julio pasado, 21 soldados
colombianos fueron brutalmente asesinados por la guerrilla!, la cual, hay que recordarlo, deriva su financiamiento del tráfico de
cocaína y de los rescates de secuestrados.
¿Quién de ustedes ignora que la zona
del Catatumbo, cerca de Venezuela, se convirtió en una tierra de nadie en manos
de las FARC, a pesar que Juan Manuel Santos había dicho, cuando asumió el
cargo, que no abandonaría "ni un milímetro” del territorio a los
terroristas?
Ningún
miembro del Gobierno, y mucho menos su presidente, ha denunciado esos horrores. Mudo,
Juan Manuel Santos, uno de los herederos del diario El Tiempo, nacido con una
cucharita de plata en la boca, no ha puesto fin, obviamente,
a las pseudo-discusiones, a pesar de esa matanza y de esa violación de la
soberanía nacional.
Vuestro
presidente prefiere enterrar su cabeza en la arena para no correr el riesgo de
poner en peligro su aspiración suprema: el Premio Nobel de la Paz. ¿Ese trofeo no fue otorgado en 1973 a dos
sanguinarios, el general Vietcong Le Duc Tho y al Secretario de Estado
norteamericano Henry Kissinger? El vietnamita rechazó ese título. Eso
se comprende.
Colombia: vuestra astenia me sorprende
y me duele. Ustedes no pueden ignorar lo que sería un futuro régimen
totalitario con gente como Timoleón Jiménez (alias Timochenko), Luciano Marín
Arango (alias Iván Márquez) Piedad Cordoba (alias Teodora) y otros a la cabeza.
Yo puedo ratificar lo que he escrito en
el pasado: ellos viven tranquilamente en Venezuela, cuando no se presentan ante
las cámaras cómplices de Cuba, el sistema que os espera a menos de que ...
¿Van ustedes a admitir que a la cabeza de vuestro país haya individuos
que son dignos de una sola silla: la de los autores de crímenes de lesa
humanidad ante la Corte Penal Internacional?
No hay comentarios:
Publicar un comentario